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Informática como herramienta para mejorar la atención en Cuidados Intensivos
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(En la foto: Antonio Gallesio, Ariel Fernández, María Elena Ratto y María del Pilar Arias López.)

SATI-Q es un programa de calidad orientado al monitoreo continuo de indicadores de calidad (o Quality Benchmarking, QB), cuyo objetivo central es la mejora de la calidad de atención del paciente crítico, guiada por datos. Fue creado en 2002 con el auspicio de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), en sintonía con la aparición de los primeros registros de QB en Europa y Estados Unidos. Este año, “como parte del aniversario de los 20 años del Programa, estamos trabajando en la organización del taller de uso de datos de SATI-Q, que se brindará durante el Congreso anual de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva en Salta el día 22 de Septiembre. Y además SATI-Q será el principal desafío del Datathon organizado en conjunto con el MIT y la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, que se llevará a cabo entre el 29 de noviembre y el 1 de diciembre de este año”, señala Ariel Fernández, Coordinador del Programa SATI-Q Adultos.

“La idea central de la SATI fue generar un programa de participación voluntaria del que pudieran formar parte instituciones de todo el país con distintos grados de complejidad e infraestructura y cuya implementación permitiera la comparación de cada unidad de cuidados intensivos (UCI) en el tiempo y contra otras unidades locales o internacionales”, indica Antonio Gallesio, otro de los Coordinadores del Programa SATI-Q Adultos “Además, se reconoció la importancia de disponer de un soporte informático que facilitara la monitorización del set definido de indicadores de calidad en forma estandarizada, sobre la base de una herramienta de distribución libre y uso integrado a la práctica asistencial-administrativa habitual”. En la actualidad el programa está integrado por más de 150 unidades adultas y pediátricas ubicadas en instituciones públicas y privadas de las distintas regiones del país.

Hace poco más de dos décadas, en base a las premisas iniciales del programa, se desarrolló el software SATI-Q, que es la principal herramienta de registro de datos. “En su diseño se tuvieron en cuenta algunos requisitos básicos: la información debía ser fácil para registrar, con interfaces amigables e intuitivas. Por otro lado, las UCI participantes deberían tener fácil acceso a sus propios datos y en forma independiente del centro coordinador central de SATI. En forma anual cada unidad debería recibir un informe de situación, en el cual se compararán sus propios datos con los reportes generales del global de las instituciones participantes. Para poder cumplir con estos objetivos, se hizo evidente la necesidad de estandarizar los datos registrados y de generar una base de datos a nivel nacional. Todo esto por supuesto asegurando el principio de confidencialidad de la información de los pacientes y las instituciones participantes”, comenta Fernández.

En 2003 se generó el primer informe comparativo en UCI de adultos. Y a partir del año 2005 las UCIP se unieron al programa. “Los informes de cada UCI y su comparativo con los datos nacionales son enviados en forma privada a cada Institución participante. Disponer de esta información permite comparar el desempeño de cada Unidad, con los estándares medidos a nivel nacional e internacional”, sostiene María Elena Ratto, quien junto a María del Pilar Arias López coordina el Programa SATI-Q Pediátrico. Los informes anuales generales son de acceso público, disponible aquí:

El rol del benchmarking

Si bien el “benchmarking” es un concepto originado en la industria, ha sido incorporado desde fines de los años 1990s en el ámbito de la salud. “En la actualidad, los registros de QB como SATI-Q son herramientas fundamentales en este proceso ya que permiten reconocer oportunidades de mejora y facilitar la comparación objetiva entre instituciones”, señala Fernández, para quien los registros pueden mostrar de forma directa una visión transversal de múltiples aspectos clínicos y demográficos de los pacientes críticamente enfermos, “sirviendo de base para investigaciones prospectivas, estadísticas en salud o estudios poblacionales. Además, permiten estimar en forma ágil la mortalidad, morbilidad y utilización de recursos, así como identificar y reducir la variabilidad en la atención y ocurrencia de eventos adversos. Por eso mismo, en áreas claves como las UCI, en las que confluyen el alto costo y el alto impacto de enfermedad junto con la posibilidad de importantes oportunidades de mejora, el Programa SATI-Q es una herramienta fundamental para promover la evaluación del desempeño como base de la mejora de calidad.

SATI-Q, veinte años después

Según Arias López, más allá de los beneficios ya citados, “los registros de QB se han transformado es una importante fuente de datos secundarios, con capacidad de sumar información a la provista por estudios clínicos tradicionales. Mientras que los estudios clínicos se centran en una población cuidadosamente definida, con pocas comorbilidades y escasa medicación, los registros proveen información referente a la vida real. Por otro lado, proveen cohortes de pacientes bien definidas, útiles en determinar factores predictores de pronóstico o factores de riesgo”. A modo de ejemplo, grafica, “a partir de la base SATI-Q pediátrica se han llevado a cabo múltiples estudios tanto prospectivos como retrospectivos que han sido presentados en congresos nacionales e internacionales, así como publicados en revistas internacionales de alto impacto. En la página web del Programa se puede consultar el listado completo de estas publicaciones”.

El programa ha presentado un crecimiento constante en el registro y la generación de informes de QB. Sus resultados pueden considerarse orientadores de la situación de la medicina intensiva argentina ya que en el programa están representadas Instituciones de distintas regiones del país, con complejidades diversas y pertenecientes al sistema de salud público, privado o mixto. “Actualmente —precisa Gallesio— SATI-Q cuenta con más de 200.000 registros de internaciones en UCI adultos y 70.000 en UCI pediátricas con potencial de ser utilizado para análisis secundario de datos o investigaciones científicas. En el ámbito internacional, desde el año 2019, SATI-Q integra el Consorcio LOGIC (Linking of Global Intensive Care), red internacional integrada por consorcios de Australia, Brasil, Europa, entre otros”.

“SATI-Q también integra el Consorcio GOSSIS (Global Open Source Severity Illness Score), iniciativa liderada por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) cuyo objetivo es desarrollar un puntaje abierto y sin costo a nivel mundial, para evaluar la severidad de los pacientes adultos internados en UCI”, destaca Fernández.

El futuro del programa SATI-Q

“Teniendo en cuenta que la transformación digital de la salud en el mundo, y en la Argentina particularmente, donde muchas Instituciones sanitarias están informatizando la mayoría de sus procesos, desde SATI-Q hemos establecido una estrategia para ampliar la participación en el Programa de Calidad, incluyendo a todas aquellas Unidades que cuentan con otra herramienta de registro electrónico mediante interoperabilidad de datos y trabajando en sinergia para potenciar los resultados. Los centros pueden participar a través del envío electrónico de datos en formato estandarizado y en simultáneo se ha desarrollado un recurso compatible con FHIR (por sus siglas en inglés, Fast Healthcare Interoperability Resources) para registros de calidad en pacientes críticos, siguiendo los estándares definidos por la organización HL7 Internacional”, asegura Ratto.

“Al mismo tiempo consideramos que la base de datos generada durante estos 20 años es una fuente invalorable de información que puede ser utilizada para generar evidencia local, con ayuda de las nuevas técnicas de análisis de datos e Inteligencia Artificial”, añadió la coordinadora. Por su parte, Fernández expresa: “Agradecemos a la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva por su apoyo constante con las distintas iniciativas del Programa, al Dr. Antonio Gallesio y la Dra. María Elena Ratto como Coordinadores del grupo SATI-Q UCI Adultos y Pediátricos, y en especial todos los integrantes de las unidades que participan en el Programa en forma voluntaria con el objetivo de mejorar la atención de los pacientes críticos en Argentina”.

Mas Información
www.satiq.net.ar

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